LA QUEJA

Nuestra actitud

LA QUEJA como mecanismo psicológico solo sirve para mantener una situación y no hacer nada para cambiarla. La queja conlleva una perdida de energía y de tiempo. A través de la queja lo único que se consigue es lamentar que una situación no sea diferente. A la vez se genera negatividad mental, se contamina el ambiente y a los demás.

Quejarse para un adulto equivaldría al llanto de un niño que no sabe como gestionar una situación y espera que algún adulto la resuelva por él. En el caso de los adultos, es como si hubiera la esperanza que quejándose pasará algo externo que cambiará la situación. En lugar de tomar la responsabilidad sobre la propia vida se le atribuye un poder casi sobrenatural a factores externos y esto provoca que la persona se desposea de su poder para cambiar aquello que no le agrada.

Muchas veces cuando uno se queja reiteradamente y no hace nada se debe a que en realidad no se desea cambiar nada. La victimización en ocasiones aporta un beneficio para quien la lleva a cabo. Por ejemplo, hay mucha gente que se queja sistemáticamente porque en ocasiones al quejarse moviliza a otros y se consiguen algunos objetivos personales. No obstante, esta es una estrategia de manipulación emocional que suele funcionar con personas con las que se tiene un vinculo afectivo, pero se vuelve ineficaz en muchas ocasiones. Además provoca que se den relaciones poco saludables y a la larga provoca cansancio en los otros.

¿Se imagina usted si a partir de hoy, todo de lo que usted se queja, sea sacado de su vida?
Sólo imagine esto:
– ¡Ay! ¡no aguanto a mis hijos!
¡Listo! ¡muertos!
– ¡Mi pelo es horrible!
¡Listo! ¡calvo!
– ¡Estoy harto de mi trabajo!
Ok, ¡desempleado!
– ¡Mi marido o mi esposa es una plaga!
¡Todo bien, viuda o viudo desde este momento!
– ¡No soporto más este calor!
¡A partir de mañana solo tendrá nieve y lluvia!
– ¡Mi casa es un desastre!
¡Está bien, Vivirá en la calle a partir de ahora!
¿Qué le parece?
Ahora mire a su alrededor.
¿Qué nos hace diferentes de los demás?
“El sol sale para todos”.
Lo que nos diferencia de los demás son
nuestras actitudes frente a las diversas situaciones.
¡Entonces, alégrese y agradezca por todo.
Y lo que tenga que cambiar, ¡Cámbielo!
Cuando usted cambia, todo a su alrededor cambia…
Cuando el día empiece, agradezca.
Cuando el día termine, agradezca.
RECUERDE QUE LA QUEJA TRAE POBREZA Y LA GRATITUD ABUNDANCIA.
( Los textos son de autor desconocido, fueron copiados y recontados por Adonis)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *