EL MUNDO DEL AMARGADO

La amargura es una semilla que se siembra y que no suele germinar al instante. Su presencia, al principio, es silenciosa. Una decepción duele, pero no nos cambia, dos nos hacen pensar. Pero cuando alguien acumula demasiadas piedras en el camino y hace una atribución claramente negativa de su existencia, deja de sentir que tiene control sobre su vida. Entonces las semillas germinan…Y nos enferman. 

El mundo del amargado está lleno de ventanas a través de las que ve solo injusticia, desde donde gusta asomarse para volcar su rencor, su melodía amarga y sus sentimientos pesimistas.

La amargura no solo nos aleja de los demás y nos convierte en personas tóxicas, sino que puede llegar incluso a cambiarnos a nosotros mismos

Cualquiera de nosotros tiene motivos, casi cada día, para preocuparse o entristecerse., pero estropearse la vida a propósito es una habilidad que se aprende, no es suficiente con sufrir experiencias negativas.

COMO VIVIR EN LA AMARGURA Y LA INFELICIDAD:

– Crea problemas, y si no tienes bastante con los tuyos asume como propios los de los demás, y recréate en ellos.

– Llena tu vida de complicaciones reales o ficticias y concede gran importancia a todos los sucesos negativos.

– Piensa que siempre tienes la razón, todo es blanco o negro, y solo existe una verdad absoluta: la tuya.

– Rechaza de entrada lo que digan los demás.

-Elige un acontecimiento suficientemente negativo de tu memoria, conviértelo en recuerdo imborrable y tráelo a tu mente una y otra vez, hasta que solo vivas para pensar en ello.

– El presente no merece la pena, piensa siempre en el futuro.

-Aplaza el disfrute de los placeres de este o aquel momento, porque no puedes saber lo que te deparará el futuro.

-Confórmate con lo malo conocido y no te arriesgues ante lo bueno por conocer.

– No dejes de pensar en todo lo negativo que te podría ocurrir dentro de unos años.

– Jamas te perdones.

-Piensa que tú eres el único responsable de lo que te ocurre y nunca creas que hay situaciones que escapan a tu control.

QUE HACER PARA NO DEJARNOS INVADIR POR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS:

– Reflexionar sobre la influencia que nuestros pensamientos o interpretaciones tienen sobre nuestras emociones y conductas.

– Identificar los pensamientos que nos hacen sentir mal en una situación determinada.

Una vez identificados, debemos controlarlos, objetivarlos, anotarlos en un papel y asociarlos a las circunstancias que los crearon, para reflexionar sobre ellas.

– Analizar estos pensamientos para ver hasta qué punto se corresponden con la realidad y en qué grado nos afectan.

– Finalmente, busquemos pensamientos alternativos a los que nos hacen sentir mal, estos deben ser racionales y positivos.

La persona que no está en paz con su corazón, con su pasado y con sus pensamientos, estará en guerra con todos aquellos que le rodeen. Permite que hallen ese equilibrio, esa llave para sanar sus heridas y encontrar la calma a sus batallas internas. Es necesario prestarles ayuda, pero cuidando a la vez de nuestros propios límites y sin descuidar nuestra autoestima.

(Los textos son de autor desconocido, fueron copiados y recontados por Adonis)

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